El arte de sentir
- atreveteysiente

- 16 nov 2018
- 2 Min. de lectura
Nunca te arrepientas de dar de ti a quien sale de ti hacerlo, ya no solo por el hecho de que puedas aportarle algo o no a la otra persona sino porque tienes el privilegio y el derecho de hacerlo y si tu mismo te lo quitas... ¿Dónde está la humanidad?
Es de valientes y de personas fuertes mostrar sus sentimientos, pisar fuerte con cada uno de ellos y la persona digna de estar a tu lado es aquella que sea capaz de aceptarlos y de compartirlos contigo, no de la misma manera pero sin con reciprocidad.
Lo que nunca debemos perder de vista es nuestro norte, es decir, que esa entrega no nos nuble por completo nuestra vida o nuestras prioridades porque entonces nos estaremos perdiendo nosotros mismos e incluso engañándonos porque enmascarearemos el acto de dar con el de recibir. No será algo completamente real sino una ilusión.
Pero cuidado no os olvidéis que al entregar más de lo que se debe una parte de vosotros mismos se queda por el camino, tenéis que superarlo, daros vuestro tiempo para recuperar todo vuestro ser porque sin daros cuenta en esa entrega casi siempre exagerada os agotáis, sin rencores, simplemente recuperar vuestro ser porque disteis por voluntad propia.
Después solo queda recomponerse, conocer al nuevo yo y seguir siendo uno mismo pero con las nuevas características que has adquirido. Es como una buena salsa, cada nuevo ingrediente la da nuevo saber, solo hay que darle tiempo para que los nuevos ingredientes se mezclen, y den nuevo sabor con vuestra esencia.
Esa esencia sin olvidar que el sentir n su justa medida es lo más maravilloso que tenemos, y lo primero que se nos olvida.
Sentir el placer, el gusto de dar de ti, el dolor, el llanto, la risa... Es lo que nos hace humanos y solo por eso "Nunca te arrepientas de sentir y de lo que das en el camino "Solo hay que aprender en qué medida.





Comentarios